El masaje es una técnica manual a base de presiones, amasamientos, rodamientos, golpeteos, vibraciones, sacudidas, etc., realizados a distintos ritmos y con distintas técnicas, dependiendo de la persona y del problema a tratar, con
fines terapéuticos, buscando el alivio del dolor, cuando éste existe, y la prevención, cuando se está en buen estado.
Es un
remedio terapéutico que acompaña al ser humano desde siempre. Es instintivo, ya que cuando nos golpeamos o nos duele una zona, nos ponemos la mano instintivamente para aliviarnos.
El 65% del peso de
nuestro cuerpo lo forman músculos y huesos. Los músculos dan a nuestro cuerpo su forma, su flexibilidad, su fuerza y su resistencia.
Tenemos 570 músculos en el cuerpo. Gracias a su maravillosa propiedad de alargarse y acortarse, nos movemos.
Desafortunadamente, las malas posturas, los movimientos repetitivos, la tensión del estrés y el trabajo hacen que nuestro sistema muscular se desequilibre y nos diga… ¡basta!
Si no hacemos nada para recuperar el
equilibrio de nuestro sistema muscular aparecen las contracturas, la sobrecarga y los dolores.
EL
masaje como
técnica terapeutica nos ayuda a encontrar el
equilibrio.
Aunque se desconocen exactamente el origen de la palabra “
masaje”, se le atribuyen diferentes raíces:
- MASS (del árabe) Tocar con suavidad, frotar suavemente.
- MASSER (del francés) Amasar, masar, dar masaje.
- MASSIEN (del griego) Amasar, frotar.
- MASSA (del latín) Pegarse a los dedos.
- MASECH (del hebreo) Palpar, tantear.
- MASSO (del ruso) Apretar con las manos.